De nuevo, he tenido el inmenso placer de fotografiar a dos mujeres excepcionales, no sólo por su belleza natural sino por su simpatía y su saber comunicarse con mi cámara sin palabras.
Sara, una preciosa mujer que recientemente ha sido mamá, y que tras nuestra sesión de fotos ha podido comprobar, que la felicidad que entraña formar su propia familia y compartir su don de crear Vida con la persona a la que ama, no sólo la ha convertido en mejor persona sino que además luce con mayor seguridad la sensualidad y la belleza que habita dentro de su ser... Gracias, Sara, por compartir conmigo tu alegría, y por cederme tus imágenes.
Y Carmina, es una dulce y delicada mujer, aparentemente pequeñita, pero inmensamente grande delante de mi foco... Gracias, Carmina, por mostrarme tu tremenda ilusión al comprobar cómo quedaron las fotos de la sesión, por compartirla con todos tus amigos y por supuesto por cederme tus imágenes para que otros puedan disfrutar de las dos, de tu belleza y de mi humilde saber hacer con ella...
Mil gracias a las dos!!!







No hay comentarios:
Publicar un comentario
Esperamos tu palabra...